Este pintor flamenco del siglo XVI es uno de los más destacados representantes del costumbrismo de Flandes. Sus obras nos muestran escenas cotidianas y paisajes llenos de encanto de una bonita zona, en aquel tiempo provincia del imperio español y con un alto nivel de vida.
Brueghel toma como modelo a EL Bosco, pero no es tan irónico ni tan sutil como él. Sin embargo resulta más cercano y comprensible, la interpretación de sus obras es fácil.
La sociedad que le rodeaba aparece en todos sus aspectos, tanto la alegría (comidas, fiestas, bailes, juegos) como la desgracia (pobres, tullidos, vagabundos, etc). Los paisajes rezuman belleza y gracia infantil, parecen escenarios de cuentos, son hermosos e imaginativos.
Brueghel muestra optimismo y alegría en todos sus cuadros, incluso en los que reflejan realidades tristes. Colorido y luz se conjugan para resaltar las escenas, el primero es variado e intenso, amarillos, rojos, verdes, blancos; la segunda juega con la poca claridad de los paisajes norteños pero la complementa con luces artificiales en los interiores o con la nieve de blanco intenso en los exteriores.
Normalmente el paisaje es lo importante, los seres humanos sirven sólo como añadido pero nunca restan protagonismo al paisaje.
Un río helado en la campiña de Flandes es aprovechado por los patinadores para todo tipo de juegos, hockey, patinaje artístico, peonzas, etc. Es una escena de cuento infantil, todo es atrayente, la nieve, los campos, las casitas, los árboles y el cielo invernal.
Los pajarillos revolotean en busca de comida y ponen la nota de color junto con los patinadores en un paisaje predominantemente gris-ocre. Brueghel plasma de manera bellísima toda la estética de la naturaleza en su esplendor invernal.
A ver si encuentras:
Otro ejemplo de la habilidad de Brueghel para pintar los bellos marcos naturales de su Flandes natal. Al igual que en el anterior, el invierno se enseñorea de los campos y de los pueblos y las gentes conviven con el hielo y la nieve. Las escenas costumbristas se suceden convirtiendo el cuadro en una fuente muy curiosa para ver los modos de vida y las pequeñas cosas cotidianas. Te proponemos descubrir:
Reflejo magnífico de un festín popular y festivo por la celebración de un desposorio. En un rústico comedor los campesinos celebran la boda y muestran diversas actitudes. Mientras los gaiteros amenizan la comida, los camareros traen los platos sobre simples plataformas de madera. Otro camarero va rellenando las ánforas con vino mientras en primer plano un niño se distrae comiendo pan y chupándose el dedo. Los invitados se apelotonan en la puerta para entrar y todos comen y beben desaforadamente.
Son de destacar el magnífico colorido, intenso y variado, el detallismo en las calidades y superficies (tejidos, suelo, paredes, comida) y el estudio sicológico de los personajes.
¿Eres capaz de situar?:
Las labores de la siega son vistas con la peculiar mirada de Brueghel. El amarillo de los trigos y el verde de las praderas y árboles son los colores predominantes en la composición. La perspectiva es primorosa y se consigue con el difuminado progresivo, la degradación de los tonos y el empequeñecimiento de los objetos representados, además de un punto de vista alto sobre el horizonte.
Los campesinos siegan con guadañas, transportan cántaros de agua, recogen las gavillas, duermen y comen. Al fondo el poblamiento disperso de una idílica aldea con casitas de tejado de heno y un puerto con barcos veleros.
Como es un cuadro con muchas escenas es interesante que observes: