Cuando escuchamos hablar sobre el Renacimiento, siempre pensamos en Florencia, Roma, Venecia, Leonardo, Miguel Angel, Rafael, Boticelli...
Pero hubo un núcleo muy destacado en Alemania durante el siglo XVI que, capitaneado por el gran Durero, produjo obras de enorme trascendencia.
En general Alemania se ha destacado históricamente por artistas muy minuciosos y perfeccionistas, con técnicas depuradas y un trabajo concienzudo. No obstante podemos observar en ocasiones una cierta frialdad compositiva y de gestos en los personajes que resulta bastante diferente a la vitalidad de la zona mediterránea, tal vez menos perfeccionista, pero más inmediata y expresiva.
Seguidores de los primitivos flamencos (El Bosco, Van der Weyden, Van Eyck), los renacentistas alemanes añaden dramatismo y una expresividad muy característica del norte de Europa.
Conocida obra de la National Gallery de Londres en la que Holbein, pintor renacentista alemán del siglo XVI, retrata a dos amigos ricamente vestidos. Se trata del embajador de Francia en Inglaterra y de su amigo. Ambos posan elegantemente rodeados de objetos con un lenguaje simbólico. El espectacular colorido y el preciso dibujo añaden prestancia a la escena.
Como buena obra renacentista, predomina la simetría, en los dibujos del mármol del suelo, en la distribución espacial de los personajes y en el equilibrio de líneas verticales y horizontales.
No obstante todo lo anterior, lo que realmente resulta sorprendente e inesperado para los observadores del cuadro es la extraña forma que figura en primer término junto al suelo de mármol. ¿Puedes identificar de qué se trata? ¿Es difícil, verdad?. No te preocupes, ahora sitúate a la derecha del todo, mirando el cuadro lateralmente y podrás observar como se ha configurado... ¡¡ una calavera !!
Observa con atención esta obra de Lucas Cranach porque resulta muy divertida. En la parte izquierda encuentras a personas mayores que con las dificultades físicas propias de su edad y sus achaques se aproximan hacia una piscina donde mana una fuente milagrosa. Llegan en carros, con muletas, llevados en hombros, en general los pobres están en penosas condiciones.
Una vez en la alberca, se produce la metamorfosis y los ancianetes se transforman en personas jóvenes y saludables con pieles tersas y relucientes. Fíjate que en la zona izquierda aún están canosos, con mal color, arrugados y desmejorados pero en la zona derecha la juventud y los cuerpos radiantes se enseñorean del espacio acuático.
Una vez finalizado el baño reparador, salen hechos unos mozalbetes y se entregan alegremente a los placeres mundanos: la música, el amor, la gastronomía...Puedes ver a las parejas emboscándose para entregarse a los galanteos y caricias, ocultándose de miradas indiscretas en una lujosa tienda de campaña, bailando con frenesí y paseando del brazo de sus parejas.
El punto de vista alto nos permite un gran campo visual y una lejana línea del horizonte. La perspectiva con sensación de tridimensionalidad está muy bien conseguida con las líneas de fuga de la piscina y un paisaje progresivamente difuminado. Curiosa resulta la representación de una fortaleza en un peñasco inaccesible y una bella ciudad con puente, murallas e iglesias al fondo.
Este grabado resulta sorprendente por su precisión y minuciosidad. Es un estudio parcial de un ala multicolor en el que podemos apreciar la realidad de una forma tan fidedigna que podría ser utilizado como apoyo para explicaciones de biología.
Podrás comprobar, por la precisión de líneas, que no es acuarela ni óleo sino dibujo y el realismo conseguido es de una veracidad total, proporciones, formas, colores...
Muy conocido dibujo de Durero cuyo pequeño formato no excluye una prodigiosa reproducción de la anatomía de este animal.
La posición diagonal de nuestra liebre posibilita una contemplación más completa de detalles que una visión solo frontal o solo lateral. Observa el pelo (individualizado tratamiento pelo a pelo) las gamas cromáticas, la expresión, las garras, bigotes, sombras y... algo asombroso: sobre su ojo aparece el reflejo de ¡una ventana!.
Esta obra junto con la anterior, forman parte de la colección de grabados de Durero que posee la Albertina de Viena y raras veces salen de ahí.
Este fantástico pintor y grabador alemán nacido en Nüremberg en 1471 y muerto en 1528, es el artista más importante del norte de Europa durante el Renacimiento. Estos desnudos bellos y proporcionados nos recuerdan los de la antigüedad clásica, verdaderos cuerpos-danone, perfectos y armoniosos, en posturas favorecedoras, huyendo del movimiento brusco y desenfrenado y de los defectos anatómicos. Son personas jóvenes y atléticas. Se miran entre sí y portan la rama de manzano (Adan) y la manzana (Eva). La serpiente se enrosca al árbol.
Destaca la diferencia de tonalidades entre el cuerpo masculino (tonos cálidos) y el femenino (tonos fríos). A pesar de ser un artista germánico, Durero estuvo en Italia y eso se nota marcadamente en estos cuadros, la ligereza de los cuerpos, la postura y la grandiosidad son de origen italiano, concretamente veneciano.
Pintor curioso este Altdorfer nacido en 1408 en un lugar desconocido y que, además de pintor, fue arquitecto y concejal.
Su pintura es fundamentalmente de paisajes y las figuras suelen ser secundarias con respecto a él, no obstante, en este caso las representa con una gran fuerza expresiva.
En este cuadro una enorme cantidad de figuras diminutas llenan el sobrecargado paisaje de carácter cósmico, con un punto de vista altísimo y un cielo teñido de rojo.
Los dos protagonistas, Alejandro Magno al mando del ejército griego y Darío rey de los persas se enfrentan en la batalla de Issos y aparecen el primero a lomos de su impetuoso caballo y el segundo sobre su carro de tres caballos.
Piensa en el gran mérito del artista, su paciencia y minuciosidad ya que la escena tiene de todo: miles de jinetes, campamentos militares, fortalezas enteras y en ruinas, bellas arquitecturas militares y religiosas, paisajes imaginativos, estandartes y banderas, armas y todo ello con una composición muy equilibrada y con un colorido rico y variado.